El intención del Taller de Proyecto 3 es de estructurar una idea de planeamiento por la gestión de la área de proyecto según 4 etapas / líneas-guías: comprender cuales actividades existentes mantener, introducir nuevas funcionalidades estructúrales para el sustentamiento económico del proyecto, enfocar sobre la programación renovables de una parte del recorrido y imaginar un sistema de gestión y mantenimiento colaborativo del espacio. Se evidencia en esta manera un overlapping temporal y espacial de las distintas funcionalidades, la continuidad de las actividades mas permanentes y la renovación cada 2 años de las actividades temporales.

 

 

Para una toma de consciencia de las potencialidad del espacio se necesita – como intervención previa – una campaña de activación que termina con un evento-motor y con el festival Underline Paris.
El evento-motor prevé la participación de la ciudadania en una nueva obra de street art debajo del metro a añadirse a la galería open air ya existente en el boulevard Vincent Auriol.
El proceso está acompañado por una investigación fotográfica y experiencial sobre la relaciones entre ciudadania y la linea elevada del metro de Paris.

La principal funcionalidad permanente, que constituye el núcleo portante funcional y económico por el desarrollo del entero proyecto, está representada por las micro plataforma logísticas a escala de barrio en correspondencia de tres estacione elevadas.
En estos puntos nodales se imagina un incolucramiento y una participación económica en primera linea de parte de sociedad de distribución y e-commerce dentro de un consorcio Publico – Semi Publico – Privado, donde la parte publica está representada por el Municipio de Paris, la parte semi publica por la RATP (la sociedad que gestiona el transporte metropolitano de París) y la parte privada justamente por un conjunto de empresas de e-commerce y distribución.

La otra funcionalidad permanente es la actividad conectada con los fab-labs y la agricultura urbana.
La propuesta parte del análisis de una herramienta participativa ya activa en Paris, es decir el Permiso de vegetalizar, un programa finalizado a promover l’activismo de los ciudadanos, autorizando los mismo a tomar posesión de los espacios verdes residuales de la ciudad, vegetarlos y ocuparse de su gestión y mantenimiento.
En este sentido, es significativo el ejemplo de la calle de Cheranton donde a partir de la demanda del permiso de vegetalizar de parte de uno grupo de vecinos, se ha asistido a la transformación de una entera franja de verde residual en un huerto urbano par los vecinos y la escuela que queda en frente, en un proceso de completa autogestión.
La propuesta consistiría entonces en aplicar este concepto a determinadas porciones del espacio considerado (se prevé un ensanchamiento de la acera y un estrechamiento de la calzada en los puntos adecuados) y en poner a disposición de los ciudadanos franjas de verde público de uso gratuito desde el cultivo hasta la gestión.
En este sentido, también se sugiere promover la relación entre los nuevos huertos y los 2 fab labs previstos a lo largo del recorrido, y establecer -en fase de construcción- una colaboración con el programa Reflow -subvencionado con fondos europeos para la economía circular y en el que el Fab Lab Grand Paris está en primera fila – que se basa en la reutilización de los residuos de madera de las ferias.

El estudio de diferentes cartografías sociales llevó a reflexionar sobre el posible uso de segmentos del recorrido lineal.
Por ejemplo, el análisis de la cartografía de la zona dominada por el trabajo o la vivienda y la cartografía de la misma zona pero centrada en las viviendas a dominante jóvenes o a dominante may puede proporcionar información importante para la toma de decisiones. De hecho, la prevalencia de una dominante laborales contestualmente la prevalencia de una dominante de jóvenes sugiere un posible uso de este segmento lineal específico como espacio para la programación nocturna y las actividades más ruidosas.Aplicando un análisis similar a toda la zona, se estructura una especie de plan regolador local en el que los elementos más permanentes se alternan con una programación temporal que se renueva cada dos años y que está más adaptada a la parte de la zona en cuestión.
Para esta parte más temporal, se define una microzonificación flexible y reversible con modificaciones a corto y medio plazo.

 

 

En este sentido se trazan unos ejemplos de posibles actividades que pueden pasar en estos segmentos temporales, conjuntamente con unos de los posibles actores involucrados. A empezar con el ecosistema de micro empresas innovadoras y de comercios solidares ya existentes al rededor del área.
Imaginar entonces espacios en préstamo para particulares/asociaciones de barrio para la promoción y para pequeñas producciones locales a cambio de asegurar una programación educativa y didáctica por el barrio

Otro ejemplo podría ser la parte de la zona que ocupa el mercado del Boulevard Vincent Auriol, que se activa dos días a la semana (cuando hay mercado local) y permanece vacía el resto del tiempo.
En este contexto, gracias a la presencia de asociaciones como Moisson Solidaire, que ya se ocupan de la recuperación del despilfarro alimentarios recogiendo los productos no vendidos en el mercado y distribuyéndolos gratuitamente, es posible pensar en reforzar el concepto de recuperación de residuos. Una idea podría ser instalar un quiosco-restaurante solidario bajo el metro que cocine sólo con los alimentos no vendidos. Este nuevo servicio – gestionado por asociaciones de voluntarios y en colaboración con restaurantes locales – está previsto que funcione durante toda la semana y recoja los alimentos no vendidos no sólo en el mercado del Boulevard Auriol, sino también en otros mercados cercanos y restaurantes locales.

Hablando del derecho de todos los ciudadanos, otra posible programación podría referirse al “derecho a la recarga”, directamente relacionado con el rol fundamental del uso del teléfono móvil (y por tanto de su recarga) para la vida de un ciudadano sin hogar. Gracias a grandes asociaciones humanitarias como Emaús Connect y Aurores, una hipótesis posible podría ser la de ofrecer servicios públicos de recarga de teléfonos móviles y puntos de asistencia personal, a disposición del gran número de personas sin hogar que gravitan por todo París y también en esta zona.

En definitiva, se activa un sistema de relaciones dinámicas dentro del recorrido lineal y entre los servicios que ofrece el recorrido y los ciudadanos activos del barrio, en una red de intercambios intergeneracionales e interdisciplinarios.
El espacio urbano bajo la línea de metro se vuelve activo y animado, como también se aprecia en los diferentes tramos del recorrido, que aumentan su complejidad al introducir un nuevo nivel de funcionalidad para cada segmento, mejorando los servicios existentes e introduciendo otros nuevos.
Por último, bajando a la escala del objeto arquitectónico, podemos ver cómo a partir de una “infraestructura madre” -la del metro- se desarrollan 2 infraestructuras parásitas (INTRA-estructuras).
Una, permanente, con un carácter más estático y fijo, está representada por el sistema de microplataformas logísticas y fab-labs.
La otra temporal, ligera y flexible, puede fijarse al suelo (inspirada en los puestos del mercado semanal) o colgarse de la estructura elevada, para ser desmontada cada vez que el uso del espacio cambie o se renueve.